Libros de autor

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Libros de Autor
15 x 21 cm.; 130 págs.
Rústica fresado con solapas
ISBN: 978-84-946102-7-1
Depósito Legal: V-1032-2017
PVP: 12 euros

Portada Lab3 - Fugitivos
Lab3 - Fugitivos
Varios Autores

Amenazan con matarte si no revelas dónde está lo que escondió papá. Un viejo te promete un juguete si lo acompañas a su habitación. Te ofrecen financiar las prótesis que necesitas a cambio de espectáculo. Vives en los resquicios que permite el paso de un conflicto bélico a la división del país en dos. Te preguntas dónde ha metido tu abuelo a tu amada. Y también qué es ese bulto en las manos de una encapuchada, toda de rojo. O por qué el diablo te cobró un precio tan alto a cambio de inspiración. Tu manejo del chino te obliga a traducir más de lo que quisieras entre clanes mafiosos. Tus condiciones laborales no compensan toda la mugre que debes destapar de entre las elites. Te vuelves invisible. Esperas la llamada que te avise de que se llevan a tu perra.

Nadie está en el cielo, si es que existe, sino en las diferentes capas del inframundo, de las que trata de huir. Once personajes con mucho de lo que arrepentirse, algunos que no pueden, otros que no quieren, algunos que lo hacen tarde y otros que están en camino. Once historias sobre fugitivos del limbo, el infierno, el antepurgatorio y el purgatorio, cuyo destino no está claro, aunque seguir adelante sea lo único que quede.

Leer Prólogo

Lab es un círculo de escritores creado en 2011, con el objetivo de mejorar el nivel literario de los relatos de sus integrantes. No plantea ejercicios de taller ni funciona como club social. Cada quince días, aproximadamente, sus miembros se reúnen para criticar el relato de uno de ellos, que ha sido enviado con la debida antelación. Se pone a prueba la autoestima de los evaluados y, si es lo suficientemente alta, se obtiene una valiosa retroalimentación para la rescritura del relato y orientación para otros futuros. El colectivo se compone de residentes mayoritariamente de la provincia de Valencia, entre los veinte y los sesenta años, varios con obra publicada. Con sede informal en la Galería Imprevisual, Lab ha servido como punto de encuentro entre escritores, editores, críticos, profesores y correctores literarios, que ha generado publicaciones y otras iniciativas culturales. Sus antologías de relatos son, de forma voluntaria y hasta la fecha, poco frecuentes, reflejo de un cierto nivel de exigencia.

Autores de esta antología: Leonor Albalate, Ximo Azagra, Mónica Edwards Schachter, Jerónimo García Tomás, Jairo Gavidia, Ángel Hernández, Esther Magar, Begoña Román, Jesús R. Sanz, Daniel Tordera y Manuel Turégano.


 



 

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  La edición de este libro se planteó en diciembre de 2016. Las condiciones para que un relato fuera seleccionable eran ser inédito y haber sido presentado por su autor en el Lab; es decir, haber sido sujeto de revisión por pares y obtenido comentarios de mejora, con tiempo para aplicarlos.

  Los filtros por los que han pasado estos relatos antes de su inclusión en la antología han sido numerosos, lo que da cuenta de la exigencia y complejidad del proceso. Partíamos de cien relatos entre los que elegir (sí, cien: el dios de las matemáticas nos concedió esta gracia para que fuera fácil calcular porcentajes con posterioridad). De ellos, unos quince se retiraron de partida, la mayoría porque sus autores nunca se habían planteado publicarlos. En cuanto a los 85 restantes, a los autores solo se les permitía escoger un máximo de dos, así que ellos mismos procedieron a una auto-selección que les llevó a descartar 55. De este modo, nos encontramos con un manuscrito de treinta relatos para seleccionar. Un comité de 18 evaluadores, entre los que se cuentan (a partes más o menos iguales), miembros del Lab (la mitad, sin relato a concurso), escritores con obra publicada y lectores conspicuos, puntuó los relatos, lo que permitió escoger los once que finalmente aquí figuran. El lector puede, por tanto, afirmar que tiene una selección rigurosa entre manos. Los cuentos recopilados han pasado, además, por un doble proceso de corrección ortográfica, gramatical y de estilo, incluyendo la intervención de una profesional.

  Como se deduce de lo anterior, el tema de los relatos era libre, lo que suele facilitar un mayor nivel literario. Sin embargo, fruto del azar, presentan un rasgo en común: su visión existencialista de un mundo agreste. De ahí que los protagonistas de las historias traten de huir hacia otro mundo, no siempre mejor, porque a veces es una huida sin sentido, simple fruto de la inercia. Y de ahí, por supuesto, que se conviertan en esos ‘Fugitivos’ que dan título a la compilación.

  Aunque los mundos de los que parten estos fugitivos sean más bien terrenales, incluso en los relatos de corte fantástico, la narración de sus peripecias tiene un correlato con los diferentes espacios conceptuales del más allá o el inframundo cristiano: limbo, infierno y purgatorio. Utilizar estas categorías también permite poner de manifiesto más rasgos en común entre grupos concretos de relatos.

  El limbo es el lugar al que van a parar las almas de los infantes no bautizados, por lo demás inocentes. Nuestros Fugitivos del limbo son relatos protagonizados por niños, en algunos casos (de forma más experimental), empleando como voz narrativa la del niño. El hecho de que hayan salido elegidas tres historias sobre niños es puramente casual y parte de la magia del Lab. Las hemos ordenado de menor a mayor edad de sus protagonistas. Dado que incluso el más joven ha tenido tiempo de ser bautizado, y que la concupiscencia del pecado original les habrá conducido a mayores faltas, esperamos que el lector nos perdone la licencia de, aun así, situarlos en el limbo. Sabemos además que este espacio ya no es admitido por la Iglesia como parte del dogma desde 2006, pero eso explíquenselo ustedes a nuestros protagonistas.

  En el infierno permanecen por toda la eternidad las almas de quienes no son merecedores del perdón. Los Fugitivos del infierno es, probablemente, la sección más extraña de este libro, y si el lector no quiere revelaciones sobre su sentido, quizás debiera saltarse este párrafo y retomarlo tras la lectura de los relatos, a ver si acierta por qué están juntos. Pues, por estilo y género, son los más dispares: uno de realismo social, otro de realismo psicológico, uno filofantástico (este, además, microrrelato) y el último de terror gótico. Tienen en común que sus protagonistas han atentado contra el decoro sexual (dejándose atrapar en las garras del bestialismo e, incluso, la sodomía) o esconden historias de fraude mediante la seducción, traiciones cainitas, incontinencia de la soberbia, cuando no de violencia homicida. Por ello y, lo que es peor, porque no dan muestras de arrepentimiento, hemos considerado interesante resaltar su nexo de unión presentando sus historias juntas. ¡Si hasta Lucifer hace su aparición!

  Al purgatorio están destinados quienes, mediante adecuada penitencia, se vuelven merecedores de salvación. Dante, en la Divina Comedia, distinguía además un antepurgatorio, para aquellos pecadores que murieron violentamente y perdonaron a sus agresores o para quienes fueron tardos en arrepentirse. Era demasiada la tentación de no aislar aquí dos relatos cuyos protagonistas no solo se encuentran en tal situación, sino que además constituyen otro ejemplo de coincidencias mágicas del Lab: son dos relatos de género negro… ¡con personajes secundarios chinos! Se trata de una historia más adscrita al realismo sucio o género policiaco, y otra al género detectivesco, con notable carga de ironía. Nuestros Fugitivos del antepurgatorio no viven ajenos a una actualidad en la que hasta las grandes potencias, tradicionalmente enemigas, se alían para enfrentarse a otras que llevan camino de desbancarlas.

  Propiamente en el purgatorio, donde se encuentran las almas de, entre otros, los soberbios y los perezosos, terminamos con dos relatos cuyas protagonistas podrían caracterizarse por esos adjetivos. La sección Fugitivos del purgatorio incluye dos historias de corte fantástico, la última (muy corta) con un toque de ciencia-ficción. Figuran, desde cierto punto de vista, entre las aproximaciones más amables para con sus personajes principales que encontramos en esta antología, por lo que presentan un broche adecuado para culminar, con la idea de que la fuga hasta el cielo es posible.

  Puesto que, como planteaban Larry Niven y Jerry Pournelle en Inferno (1976), ¿quién puede haber pergeñado un inframundo tal que se castigue por una cantidad infinita o indefinida de tiempo a un puñado de desgraciados que puedan haber pecado, como mucho, unos pocos años? Si no concebimos que los fugitivos existen, y que la literatura nos puede hablar sobre ellos, nuestra existencia sabe a poco. Si nos refugiamos en historias sobre el paraíso sin estar en él (y si es que existe), tardaremos más en convertirnos en fugitivos, y en disfrutar de serlo.

  Ximo Azagra

 

  Valencia, marzo de 2017